Carrera por la vida


Me comentaron unos amigos que si quería participar en la popular "Carrera por la vida" para cuidar el corazón. Me dijeron que podría hacerlo andando simplemente, pero yo me dije: ¡Si andar es bueno para el corazón, mejor será correr!
        Y llegó el día señalado. Tras unos primeros metros dubitativos, dejé de andar y comencé a correr como un loco perseguido por un fantasma. Los latidos de mi corazón iban en creciente aumento y sonaba parecido a un tambor tocado por un indio arapahoe. Acabé echándolo por la boca debido a los esfuerzos, y dando vueltas y saltos ha entrado antes que yo en la línea de meta por escasos centímetros, confirmando que correr es bueno para el corazón, y no tanto para mí.

        Mientras tanto, yo permanezco aquí en urgencias, esperando que a mi corazón acaben de entregarle su trofeo por la victoria y se digne venir al hospital para que me lo trasplanten, porque si no esto se va a convertir en la carrera de mi muerte.

Ya me lo dijo


Llevaba algún tiempo sopesando la posibilidad de prejubilarme, pero mi mujer insistía en quitármelo de la cabeza. Yo le hacía ver las ventajas y desventajas que aquello me reportaría para así tratar de convencerla,  y ella erre que erre, que si tal, que si cual, que si me iba a aburrir, que si iba a echar en falta una ocupación constante, que si me iba a encerrar en casa, que si iba a terminar por no ducharme, que si perdería el gusto por el buen vestir, que con la rutina me iba a acabar abandonando, etc.

        Y aquí me encuentro ya prejubilado. Nada de lo que me dijo se cumplió, excepto lo del abandono. Creo que la vieron hace unos meses por Canarias con un morenazo muy apuesto. 

         No será que no me lo dijo...

Derrame mental CXXVIII (A Víctor)


Tras una revisión anual en el dentista, éste me dijo que si me lavaba los dientes con frecuencia. Le contesté que sí, con la modulada y puesta en Radio Sol XXI (concretamente en el dial 99.8).

        ¡No obstante, –prosiguió–, además de eso, de volar con la música, utilice un cepillo Oral C++. Verá los amaneceres más hermosos!

EL SEÑOR AMINO: ¿Para cuándo?

A mí no me gusta la política. Lo que pasa es que el otro día estaba pensando en el día del orgullo gay y me pregunté (a la vista de tant...