Vistas desde mi balcón


Cuando hace ya cincuenta y tantos años me regalaron el piso en el que vivo, nunca pensé que tanta gente iba a venir a visitar uno los sitios en los que más me gusta pasar horas y horas.
        Cuando lo edificaron, los demás pisos iban a ser todos iguales. Su construcción en redondo totalmente acristalada no denotaba nada que llamase particularmente la atención. Pero, según la construcción iba avanzando, fue apareciendo una pequeñísima terraza, que con el paso de los meses, fue creciendo y creciendo.
        No pudo saberse quien o quienes la construyeron, lo cierto es que fue el único piso que la tenía.
        Por allí pasaron todo tipo de personas, todas peculiares, todas distintas. Personas que nunca se detenían a ver el resto de la casa. Sólo el balcón les llamaba la atención: mi balcón.
                Desde allí se ven cielo y tierra, se ven gentes, a su vez, de toda condición,  de todo pensamiento, de todos los colores y etnias. Siempre se ven diferentes perspectivas. Se ven gentes discutiendo, destruyéndose sin saber ni por qué ni para qué. Matándose siguiendo las consignas del poderoso, mientras él descansa en su finca acompañado de un buen puro, de su bebida preferida, de su puta indiferente a quien ni conoce.
Gente que cuando sale del balcón encuentra sentido a muchas cosas de las que hace, que se alegra de que su desgracia no sea tan delicada como podía pensar, que se encuentra más dichosa y agradecida. Gente a la que invade una sensación de bienestar, de sosiego, tras haber departido un rato con mi corazón, con mis conocimientos y mis desconocimientos. Gente que quiere volver para mirar.
        Desde fuera, pero sobre todo desde dentro.

Hojas

Vuelven a caer las hojas
Como sucede por cada Otoño
Como yo caí en aquella madrugada
Aunque entonces fuese primavera.
Volverán a nacer las hojas
Para enseñarnos lo hermosa que es la vida
A eso se agarra mi alma
Como punto de partida.
Su ciclo y el mío se parecen:
Ellas caen y nacen, en otoño y primavera
Yo me levanto y muero
Casi de la misma manera.

El paro



El gobierno, preocupado ante la imposibilidad de controlar el paro, ha aprobado que la “Paroxetina” sea retirada de las farmacias.
Algo es algo.

Recortes


La crisis está llegando también a la Guardia Civil. En vez de tricornio se pondrán unicornio.

Modas

De cuando en cuando se ponen de moda palabras o frases que se repiten hasta la saciedad. Nadie sabe de dónde salen ni quien las ha expresado por primera vez, pero ahí están dando vueltas por todos lados.
        Desde el “O sea”, “Tío”, “Qué fuerte”, “Super chulo”, “No sabes lo que te quiero decir”, “No sé si me explico”, o “yo alucino en colores” hasta la que está ahora de moda.
        Yo aún no sé muy buen el significado que se le quiere dar, pero ya la he oído muchas veces. Sin ir más lejos, el otro día, mientras un grupo de chicas hablaban entre ellas, pude escuchar: ¡Tía, qué fuerte, nos lo pasamos de puta madre! Nos pedimos unas birras y dos raciones, una de jamón ibérico y otra de queso de cabra. ¡Bueno, el jamón no estaba bueno: “estaba lo siguiente”.
        Supongo que se referían al queso de cabra…

Optimismo

Verdaderamente el estado de ánimo en que nos encontremos es muy importante para superar o hacernos hundir aún más en la situación que estemos atravesando.
        Yo tengo un amigo al que no hace mucho le diagnosticaron un cáncer de próstata. Tras comentar con el médico como abordarían el tratamiento, qué sería mejor para su enfermedad, quimio o radio, lo tuvo claro: radio.
        Se pasa el día escuchando los cuarenta principales.

Una de banderas

Hoy 12 de octubre y preocupado como casi todos los españoles por los sucesos acaecidos en Cataluña, he decidido poner mi granito de a...