Mercado… y 2

¡Hola a todos nuevamente!
Deciros que ya he vuelto. Estaba todo carísimo, sobre todo la coliflor y los tomates. ¡Del marisco para qué hablar!

Mercado


¡Hola a todos, especialmente a las mujeres!
Quería deciros que vuelvo a estar en el mercado. Si queréis algo, ya sabéis donde localizarme.

Perdón en la madrugada


Un ruido me hizo levantarme en plena madrugada. A oscuras avancé lo más silencioso que pude para evitar despertar a los demás miembros de la familia, que dormían ajenos a lo que estaba sucediendo.
        De repente me topé con algo, con alguien, con él. Allí estaba, quieto, en silencio, desorientado, sin saber dónde había quedado el tiempo, los espacios, el mundo…
        Le pregunté susurrando qué hacía allí, pero no supo responderme. Sólo acertó a decir ¡lo siento! ¡perdóname!
        Le acompañé a su habitación mientras le llevaba del brazo. Le dije entonces ¡perdóname tú a mí por las veces que no llego a comprender ese mundo irreal en el que vives o tal vez sueñas!
        Sabía que no me había oído debido a su sordera, pero aquellas palabras resonaban en mi cabeza mientras volvía a mi habitación, e hicieron que mis lágrimas escapadas encontraran el consuelo por la incomprensión hacia esa terrible enfermedad que es el Alzheimer.

El cumpleaños

El otro día fue el cumpleaños de mi mujer, y en su honor, invité a comer a unos veinte comensales. Finalmente solo tres de ellos confir...