sábado, 27 de abril de 2013

Subir a los cielos


Jesucristo, antes de subir a los cielos, dijo que era más fácil que un camello entrase por el ojo de una aguja que un rico lo hiciese en el reino de los cielos.

        No parece que esta profecía afecte en demasía a los ricos, ya que han hecho caso omiso, a juzgar por sus ansias de amasar fortuna fruto de la codicia y la ambición.

        Si, como parece, los ricos son de derechas –políticamente hablando – ahora entiendo que sepan que nunca entrarán en el reino de los cielos, pues ahí arriba el que está sentado a la derecha de Dios padre, es Jesucristo.

        Por tanto, habrán pensado que si ese puesto influyente ya está cogido, mejor pasarlo bien aquí abajo. Con unos cuantos golpes en el pecho, una dosis justa de hipocresía, y una misa los domingos y fiestas de guardar acompañado de unas monedas para el cestillo, quizá encuentren el perdón para conseguir “el ascenso”, pero no para el puesto ansiado.

         Lo que nunca supe es quién se sienta a la izquierda de Dios ¿Algún arcángel? De cualquier manera, sean los que sean los que allí arriba se sientan, y en la forma que lo hagan, creo que ya va siendo hora de que se levanten, y que si tienen que adelantar el apocalipsis, que lo hagan cuanto antes, porque aquí abajo ya no hay cristiano que lo soporte.

 ¡Que pongan orden a tanto desaguisado que hay aquí en la Tierra, en el verdadero infierno de los vivos! 

jueves, 25 de abril de 2013

Derrame mental CXIV



Los Mayas fueron, casi con toda seguridad, los precursores de los Junias, Julias, y probablemente, los Agostas. 

sábado, 20 de abril de 2013

La ducha de Cañete




Siguiendo la recomendación del ministro Cañete, la otra mañana me levanté para ir a trabajar, no sin antes darme una ducha fría reconfortante. Aquí donde vivo, Jaca, debía de hacer siete grados de temperatura, pero yo por mi país hago lo que sea.
        Nada me importa que un tal Bárcenas se lleve el dinero a espuertas a paraísos fiscales, ni que Urdangarín sea un corrupto, ni que los partidos se financien con dinero de dudosa procedencia. ¡Qué me importa a mí que no haya más que chorizos que a mí me la ponen morcillona por no saber hacer lo mismo! Yo cumplo lo que me dicen, que para eso son ministros y entienden un “Rato”.
        Lo cierto es que a media mañana me empezó a doler la garganta, acompañado de una tos perruna con un efecto sonoro un poco sospechoso, de una tiritera titiretera, y de una fiebre de treinta y nueve grados.
        Tras cuatro horas de esperar en urgencias, haber vomitado otras tantas veces, el médico me diagnósticó “enfriamiento”. Yo lo que le entendí fue “si le digo que ha sido por el frío le miento”. Le llevé la contraria: Le dije que sí, que era verdad que había sido por el frío de la ducha.
        Si el ministro pretendía que ahorrase con la ducha fría, no lo consiguió. Entre lo que dejé de trabajar en mi empresa para acudir al médico, las horas que ocupé silla en urgencias porque no me tenía en pie, las radiografías que me hicieron, el análisis de sangre, el antibiótico y el jarabe para la tos que me dieron, el "paracetamol" para el dolor de cabeza, y un “primperan” para aguantar los vómitos, menudo gasto para la SS.
Todo ello sin contar el agua que gastaron para limpiar mis continuos vómitos. Un agua fría, que si lo llego a saber, la dejo correr en la ducha y me espero a la caliente. 

Huida


Ahora que nuestros jóvenes emigran en busca de mejores oportunidades, y que se ha acabado el tiempo de bonanza, estoy por poner pies en ponderosa. 

sábado, 13 de abril de 2013

La hora de la verdad

Es en la hora de la verdad cuando los cobardes desaparecen, quedando desnudos, solos, junto a lo miserable de sus acciones.

Como las hojas

El otoño nos trae la melancolía y nos relaja la euforia del verano. Nos mira con menos luz todo aquello que hicimos hasta ahora y sus v...