Confirmación


Llevaba bastante tiempo notando que algo no iba bien. Nuestro matrimonio se estaba yendo a pique, y ciertos detalles me venían haciendo sospechar.
        Yo apreciaba que se estaba produciendo un distanciamiento entre nosotros dos, y lo que al principio era un intuición, desgraciadamente poco después se confirmó.
        Aquella tarde llegué a casa antes de lo normal. Había dicho a mi esposa que una reunión de trabajo me haría llegar con bastante retraso.
        Cuando abrí la puerta del dormitorio me los encontré allí. A los dos fornicadores. A ella y al negro. Ambos se quedaron blancos a causa de la sorpresa.

        ¡Vístete, –dije con rabia–! ¡tú, no, morenazo! ¡La digo a ella! Y con unos deseos incontrolables ocupé su lugar, confirmando con ello mis sospechas sobre mi gusto por los hombres.

Confianza



El otro día tuve una reunión de trabajo en la oficina. Por parte de mi empresa estábamos mi jefe y yo, y por la del asegurado que nos visitaba, el dueño de la empresa y su administrador financiero.
    Hicimos las presentaciones oportunas y nos saludamos educadamente. Tras darnos la mano nos dispusimos a comenzar la reunión. Después de exponer y discutir cada uno sus propuestas, dimos por finalizada la misma y, eso sí... se llevaron menos de lo que esperaban.
        Cuando llegué a casa, mi esposa me recibió en la puerta. ¡Lo hizo sin ninguna cara de asombro al verme que tenía cuatro brazos!

        Y es que mi mujer sabe de sobra que cuando me dan la mano, y con confianza, me cojo hasta el brazo.

A mí no me gusta


A mí no me gusta la política, aunque procuro estar informado. Dice el señor Mariano Rajoy, que lleva más de treinta años en política perdiendo dinero en relación a su anterior puesto de trabajo como registrador de la propiedad.

    ¡Este hombre es un patriota! Hay que decirlo bien alto. Aunque, a decir verdad, yo también lo soy. Como tú. Como usted. Como la mayoría de los españoles: trabajamos, –y cada día más (los que tenemos la suerte de hacerlo)–, en algo en lo que cada día cobramos menos.

   Pero tengo la sensación de que nosotros, todos nosotros, perdemos más dinero que él, pues, a la vista está que tiene mejor nivel de vida, y además, parece ser que trabaja en lo que le gusta. 

                 Y es que la jodienda no tiene enmienda.

El señor AMINO - Resultados

A MÍ NO me gusta la política. Lo que pasa es que el otro día estaba viendo los resultados de los encuentros de fútbol internacional, por...