Tócala otra vez

Tengo un amigo andaluz que es invidente. Eso hace, que a veces, se agobie al menor inconveniente, y solo encuentra consuelo tocando el saxo.
El otro día discutimos fuertemente, pues teníamos diferentes puntos de vista sobre un tema.
Han pasado tres días y todavía sigue tocándolo, pues no consigue calmar su “desaxosiego”

Pesado

Llegaron a mis oídos ciertos comentarios, venidos de alguna gente que decían que era una buena persona, pero un poco pesado. Yo los hago sordos,  los oídos, digo.
Si ellos tuviesen el más mínimo conocimiento del resultado de mi última analítica de sangre, seguro que su opinión sería bien distinta.
Me lo dijo el médico de cabecera: tiene usted, cuatro piedras en la vesícula, dos en el riñón derecho, y una en el izquierdo. Para colmo, el nivel del hierro está demasiado elevado.

Con esta sobrecarga en mi cuerpo puedo permitirme la licencia de ser pesado. Y a veces, plasta y coñazo. ¿O no?

Derrame mental LXXVIII

El otro día me vino a casa un recibo con muy mala pinta. Y no me extraña. Venía bastante cabreado del banco porque no quisieron atenderle.

Una de banderas

Hoy 12 de octubre y preocupado como casi todos los españoles por los sucesos acaecidos en Cataluña, he decidido poner mi granito de a...