domingo, 16 de octubre de 2016

Noche toledana


Parece que por fin el verano es cosa del pasado y nos disponemos a entrar de lleno en el otoño. Con los calores que estábamos soportando no había quien conciliase el sueño.
        Recuerdo una noche que la pasé fatal y no pude pegar ni ojo. A la mañana siguiente, un vecino que me encontré en el ascensor ni me saludó, y desde mi empresa llamaron a mi mujer para ver si iba a ir a trabajar, a pesar de que hacía dos horas que me encontraba sentado en mi puesto.                   
        Y la verdad es que no me extrañan estas cosas que me ocurren, porque yo sin dormir no soy nadie.                          

No hay comentarios:

Sólo sé que algo sé

A los pocos días de haber cumplido un año más de los que tenía ( normalmente es así en los seres humanos, aunque es verdad que , a par...