Derrame mental CM


Como todos los días, y tras una jornada muy ajetreada, cuando llegué a casa lo primero que hice fue quitarme la careta, la misma que me pongo cada mañana.

Tengo que reconocer que tras observarme detenidamente en el espejo no noté apenas cambios perceptibles, al contrario de otros muchos que guardan variedad de ellas en el armario de su hipocresía.


1 comentario:

David Cobo dijo...

ya te digo, llenito esta el mundo de caretas. De hipocresía ni hablamos...

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