domingo, 26 de mayo de 2013

Viaje

Vengo de un lugar desconocido, igual al sitio donde me dirijo.  Allí, en ambos,  no hay puertas ni ventanas ni barrotes que doblegar.
        No como aquí donde vivo, donde cada día hay que derribar muros que surgen creados por el hombre con desmesuradas ganas de ambición y poder.


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